Siempre se quedan en silencio todos cuando entra en clase. Él saluda aún así, aunque sabe que nadie le va a responder, y luego continúa andando sin mirarlos, mientras ellos sí que lo hacen. Y puede oír perfectamente lo que empiezan a decir, pero Leo se limita a sonreír un poco porque prefiere no escuchar, sabe bien lo que dicen. No importa.
Siempre es lo mismo.
Tal vez lo que le da un poco más de pena es que dejen sitios vacíos a su alrededor. No porque se sienta solo, que también, ni porque se sienta rechazado, que lo está. Es un poquito más por la estética de la clase y porque los profesores siempre pierden tiempo en preguntar, y sus compañeros siempre pierden tiempo en hacerle notar todo el desprecio que sienten hacia él.
Bicho raro, eres un bicho raro.
Así que se sienta detrás, para no molestar, que allí hay sitios vacíos y nadie dice nada.
A la derecha, a la izquierda, delante y detrás suyo los pupitres nunca van a ser ocupados. Y los niños que están un poco más próximos a él alejan las mesas, como si lo suyo fuese contagioso.
Leo abre el libro de literatura y se dedica a dejar que pasen las horas buscando hacerse invisible entre las letras. Pero como ese no es su poder no lo consigue. Almuerza allí a solas, es más cómodo que salir al patio a recibir balonazos o un empujón que lo manche de barro.
Y al final de la mañana suena la campana y cierra el libro, y como siempre piensa que ojalá Isis fuese a clase con él, así al menos no se aburriría tanto.
Pero claro, las chicas siempre están separadas de los chicos.
Cuando sale le da tiempo a levantar la vista al cielo un momento. Porque es raro que haya un día soleado en Londres.
Lo disfruta unos segundos que se le hacen cortos, antes de que lo agarren de la mochila.
Y Leo desea que hoy no le toque el váter, que prefiere las perchas o incluso el cubo de basura.
Pero claro, él nunca decide nada.

2 comentarios:
Alkjsdjflasdjl. Este relato me encantó. Es que pobre Leo, es que ya les vale. Es que ñsldkfas.
¿Y QUÉ SI ES UN BICHO RARO? COÑO.
Al menos no es un idiota que se mete con los demás. Así, por meterse con alguien.
Este relato también me gustaaaaaaaa. No me acordaba de esteeeeeee, pero lo acabo de leer de nuevo y fvggfgsfdgg.
Creo que es el que más me gusta.
Pero sí, pobre Leo, tratarlo así... Son unos animales D:
Sigue escribiendo así *-*
¡Besos gigantes, María!
Publicar un comentario