I feel the heat, I see the light
Off Miss Atomic Bomb
Luisiana tiene un secreto. Uno pequeñito, pequeñito, pequeñito. Para medidas exactas, tiene el tamaño de la uña del dedo meñique de su pie y está escondido justo detrás de la punta de su oreja derecha.
Es una estrella de David.
Y ella no es judía. Ni tampoco es porque tenga amigos judíos, o parientes.
Solo ella sabe bien por qué está a favor de Israel, con todos los peligros que conlleva.
También hay otra cosa. Pero no es un secreto, es solo que no se molesta en decirla. Porque seguramente los demás no la entiendan.
Picasso era un artista, uno de esos que hacen historia y salen en el TIME de portada dos veces. Que encontró con sus pinceles la cuarta dimensión. Pero a Luisiana Picasso no le cae bien, es un artista no lo duda, pero no cree que fuese un hombre honrado.
No le perdona a los famosos por el simple hecho de ser famosos hacer cosas que a otra gente le cuesta su correspondiente precio.
Es incapaz de hacer lo que hacen los demás. Que cometan un crimen y decidan dejarlo estar, olvidarlo, que engañen y les perdonen, que traten a los demás como a perros y escondan el rabo, que prefieran ignorar lo que los hace miserables porque poseen algo que los demás no tienen.
Por cantar, componer, pintar, bailar, actuar, escribir o nacer en la realeza.
Porque han nacido con un talento (o con suerte) y por eso se les "ha de perdonar todo".
Porque solo nace uno cada mucho, mucho tiempo, un genio, un prodigio, alguien a quien imitar, por quien gritar y llorar, por quien suspirar.
No cree en eso.
Así que Luisiana no los perdona, porque también son personas y el mundo no gira por ellos. Ni mucho menos para ellos.
No son distintos. También lloran. También sangran.
Y no le parece mal el ego, ni una mentira engordada a base de rumores. Es cuando cruzan el límite, cuando ya no se trata de lucirse, si no de lo que hacen cuando las luces del escenario se apagan. Hay quien sabe ser famoso.
Hay quien enferma de fama.
No perdona algunas cosas a Picasso. Aunque también le da igual, sus cuadros son bonitos y él está muerto, qué más da, no quiere poner a nadie en contra de su fantasma (¡descanse en paz!), que los demás piensen lo que quieran.
Y él fue un artista. Porque hizo arte. Cambió un poco la manera de ver las cosas y todavía hoy cambia las vidas de la gente.
No falla en eso. Picasso fue un buen artista.
Pero no fue un artista como persona.
Y Luisiana cree que eso en realidad es lo que importa luego, no lo que dejes a la memoria de desconocidos cuando te estés pudriendo en el infierno.
Primero se triunfa como persona. Luego se triunfa como talento.
But you can't survive
When you want it all
1 comentario:
MISS ATOMIC BOMB. THE KILLERS. LOVE IT. LADKFÑKDLSÑ.
A saber qué hay detrás de todos los famosos que idolatramos. Que triunfen como artistas//lo que sea no quiere decir que sean buenas personas, en efecto.
Y lo primero de todo es triunfar como persona. Luego ya, si se puede, lo demás.
(Genial el relato, no sé si te lo comentaría a ti cuando lo leí).
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